(saltar al contenido)
07 de Septiembre de 2008


Portada > Calidad > Documentación > Artículos
Anticiparse a los fallos probables nos permite ir con ventaja. Saber cómo iniciar un Análisis Modal de Fallos y Efectos y plantearse unas preguntas esenciales le ahorrarán tiempo y dinero.
17/03/2008 Human Management Systems, S.A.
Todos quisiéramos conocer nuestros fallos con antelación para tratar de evitarlos, si tuviéramos una metodología para identificarlos y, por lo tanto, la pudiéramos aplicar, seguro que nadie dudaría en ponerla en práctica.
Esa metodología o herramienta de gestión ya existe y solamente es cuestión de familiarizarnos con ella y tratar de extraer con su aplicación el máximo provecho posible.
Pongámonos en situación y realicemos un ejercicio mental de las cosas, situaciones, sucesos, procesos que nos han salido mal, seguidamente analicemos porqué han salido mal y posteriormente sacaremos las conclusiones sobre qué podríamos haber hecho para evitar que dichos sucesos saliesen mal.
Y he aquí que, con esta simpleza, empezamos a identificar los fallos y a entender que con su aplicación podemos llegar a evitarlos o en su defecto a reducir el riesgo de que sucedan. Con esta premisa nos adentramos en el mundo de las empresas y nos preguntaremos sobre qué impactos más relevantes se han producido en nuestra organización con motivo de determinados fallos (retrabajos, costos de reclamaciones, campañas de recogida de productos, pérdida de clientes, etcétera).
Ante las consecuencias que se pueden derivar por determinados fallos o errores es conveniente anticiparse desde el principio, para lo cual antes de ponernos en marcha con cualquier nuevo producto debemos realizar toda una serie de pasos preventivos para conseguir el éxito con dicho nuevo producto, esto se llama planificación, y que mejor que durante la etapa de la planificación consideremos todos los posibles fallos para evitar y/o reducir todos los posibles riesgos que los originan.
La herramienta que nos ayudará a prevenir este tipo de fallos se denomina AMFE (Análisis Modal de Fallos y Efectos). La cual nos ayudará a realizar un buen diseño de producto y un buen diseño del proceso para elaborar dicho producto. Esta metodología la aplicaremos a diseño y a proceso...
Las preguntas que nos debemos de hacer para enfocar de forma preventiva ambos casos serían:
¿Cómo puede fallar este diseño en hacer lo que se supone que debe hacer?
¿Cómo puede fallar este proceso de manufactura de manera que evite que el producto haga aquello para lo que está diseñado?
El AMFE cuando entra a formar parte del sistema de gestión de las organizaciones se debe considerar como un sub-sistema que esta interrelacionado con los distintos elementos de la organización (ver figura). Si falla el sub-sistema repercute en todo el sistema.
La metodología del AMFE se basa en una técnica analítica utilizada en equipo y gestionada por el ingeniero/departamento responsable como un medio para asegurar que en la medida de lo posible se consideren y corrijan los modos potenciales de fallo y sus causas. (Ver cuadro a continuación)
Una buena gestión de esta metodología nos ayudará de forma preventiva a alcanzar el éxito y por lo tanto los objetivos de la organización.
Páginas: 1 | 2 |
| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal