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13 de Octubre de 2008


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Con el objetivo de garantizar al máximo la inversión a realizar, conviene que el futuro franquiciador se familiarice de antemano con todos los aspectos que giran entorno a esta fórmula de negocio.
03/06/2008 Tormocom.SL
La expansión comercial en franquicia constituye una forma de desarrollo empresarial con peculiaridades, exigencias y normativa legal propia. Cuando el emprendedor ya ha tomado la decisión de franquiciar, no debe precipitarse en la elección. Antes, es conveniente comprobar la verdadera solvencia de la enseña y lo que puede aportar a su negocio.
Si partimos de cero, del absoluto desconocimiento por parte del inversor, hay una serie de consejos que no se deben pasar por alto.
Con el objetivo de ver si el sistema de franquicia se adapta a la idea de negocio que queremos implantar, se recomienda mirar información legal y divulgativa relacionada con esta forma de expansión.
Otra vía de información es contar con la asistencia de personas con experiencia en este terreno, como los consultores de franquicia, que puedan ofrecerle un completo asesoramiento profesional.
Adquirir una guía de franquicias. Esta publicación proporcionará al futuro franquiciado información sobre cómo acceder a las distintas redes de franquicias y las expectativas económicas que ofrecen a corto plazo. Asimismo, las cámaras de comercio, organizaciones empresariales y consultings especializados organizan cursos y seminarios relacionados con distintos aspectos de interés sobre este tipo de negocio.
No obstante, tampoco hay que olvidarse de consultar los portales especializados en franquicias presentes en la Red.
Franquiciar supone implicarse en un proyecto que requiere dotarse de medios suficientes para crecer, asistir y formar a la red que se está desarrollando. Además, la empresa precisará de infraestructuras adicionales que se deben asumir.
El inversor tendrá presente que los futuros franquiciados, no son empleados sino socios comerciales que tratarán de sacar adelante junto con el franquiciador el proyecto de franquicia, a la vez que perseguirán unos objetivos y beneficios propios.
En este sentido, resultará esencial potenciar la interrelación de unos y otros intereses, basando la relación entre el franquiciador y el franquiciado en equilibrio y confianza mutua.
Por último, aunque franquiciar es un sistema de expansión asequible, como en el resto de los negocios, requiere de una inversión y de espera para poder ver su crecimiento.
El concepto de la franquicia y el conjunto de aspectos por los que se va a regir la relación franquiciador/franquiciado deberán ser plasmados contractualmente. La cuestión no es ir de desconfiado, pero sí seguro de que todo está en perfectas condiciones.
Otros de los aspectos importantes es el perfil del franquiciador. No hay una definición estándar, cada franquicia marca sus pautas y define el emprendedor que más se acerque a la fórmula de negocio que han establecido.
La franquicia Jani King Spain, especializada en servicios de limpieza, demanda en su franquiciado una serie de cualidades como son: capacidad de trabajo; capacidad para implementar un sistema probado; ambición por construir un negocio de alta rentabilidad; ilusión y entusiasmo.
Como añadido, buscan las siguientes habilidades: sólida aptitud en gestión financiera; excelente destreza para la gestión de clientes y capacidad de relación a todos los niveles. Además como requisito resulta imprescindible contar con unos recursos propios de al menos 50.000 euros.
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