(saltar al contenido)
02 de Diciembre de 2008


Portada > I+D+I > Documentación > Artículos
Dentro de la empresa, la creatividad es una herramienta valiosa y útil en el camino hacia la innovación para conseguir la diferenciación con otras compañías.
21/09/2006 CEIN
Últimamente parece que no se habla de otra cosa. En cualquier foro empresarial se escucha aquello de que hay que ser innovadores, que la innovación es una necesidad. Pero, ¿realmente existe esa obligación? ¿Por qué es tan importante la innovación?
Vivimos en mundo competitivo en el que la necesidad por buscar nuevas ideas, hacer algo distinto, diferenciarse de nuestros competidores, se ha convertido en esencial. Según explica Michael Porter en su libro Estrategia competitiva, "el empresario innovador busca esta diferenciación, y no sólo en los productos que vende o en los servicios que presta, sino también en las tareas, en la forma como encara los proyectos, etc. Adoptar la innovación como premisa básica implica convertirla en algo sistemático".
La innovación no es cosa de genios, ni mucho menos fruto de la casualidad. Las empresas más innovadoras buscan sistemáticamente oportunidades. El innovador es una persona que se pone con esfuerzo la meta de probar, cometiendo errores en el camino para crear algo nuevo. Como decía Picasso, "la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando".
Las iniciativas innovadoras suelen estar acompañadas por grandes dosis de perseverancia, de autoconfianza, de rigor y de autocontrol. Para innovar, hay que practicar, entrenarse y experimentar. De la cantidad surge la calidad. Y para innovar tenemos una herramienta imprescindible: la creatividad.
Edward de Bono, gurú de la creatividad y autor prolífico traducido a 37 idiomas, afirma que la creatividad funciona de dos formas. "La necesitamos para hacer cosas de una manera más sencilla y nos sirve para brindar valor agregado al cliente. Su propósito es generar ideas, por lo cual sin creatividad hacemos las cosas de forma rutinaria. El mayor obstáculo es la complacencia y pensar que si nos ha ido bien hasta ahora por qué habríamos de cambiar la forma en que hacemos las cosas. La política del simple mantenimiento y resolución de problemas frena la creatividad".
Hay que fomentar la creatividad y la buena noticia es que ésta se puede desarrollar. Existen métodos diseñados para estimular y desarrollar la creatividad para su posterior aplicación al mundo de los negocios. Diferentes entidades ofrecen a emprendedores y empresas formación específica ideada para cultivar y mejorar la creatividad, con el propósito último de lograr mejores cotas de innovación en las empresas.
Hay que tener en cuenta que la responsabilidad de incorporar la innovación en la empresa no puede recaer en una única persona, sino que ha de ser compartida por el equipo. Nunca se sabe de dónde vendrá una idea interesante, así que se debe comenzar por fomentar una atmósfera creativa, la cual incluya tres elementos: trabajo en equipo, capacitación y liderazgo.
María Sanz de Galdeano
| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal