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02 de Diciembre de 2008


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Todas las empresas necesitan disponer de información. No obstante, la forma en que se enfrentan a esta necesidad varía en cada organización, no eligiendo en la mayoría de los casos la que es más conveniente.
20/05/2008 Nueva Gestión
Experimentar con pequeñas unidades de Inteligencia Competitiva, nacidas al abrigo de un departamento, nos llevará en la mayoría de los casos a que esta unidad nunca cumpla su propósito fundamental: "que una empresa disponga de sistemas capaces de blindarse ante las sorpresas y de prepararse para posicionarse ante las oportunidades".
Es algo habitual que en nuestras empresas los departamentos de Inteligencia Competitiva hayan tomado cuerpo como apéndices de la Dirección Comercial y/o de Marketing, o que sean una iniciativa del departamento de I+D o una pequeña función del departamento de riesgos.
La necesidad de disponer de información sobre los mercados, los clientes, los competidores, etcétera difícilmente suele abordarse sin acudir a una investigación sistematizada.
Todos conocemos la importancia otorgada a los proveedores, para conocer mejor a nuestros competidores, o a los comerciales, para saber, a través de sus clientes, qué novedades preparan, qué planes proyectan…
Y lo mismo ocurre con el departamento de I+D, a través de la visita a ferias, la asistencia a foros internacionales para pulsar la opinión de expertos… En resumen, podríamos decir que todas las empresas cuentan con algún sistema de investigación y que, algunas de ellas, incluso disponen de personas dedicadas en exclusiva a estas funciones. Sin embargo, no estamos hablando de eso.
Hablamos de realizar funciones programadas de investigación que nos ayuden a anticipar el futuro, a trazar nuestros propios mapas de mercado; de tecnología, de relaciones y asociaciones entre empresas, de investigadores… Mapas que, dibujados y desplegados convenientemente, nos van a dar "visión" y, lo que es mejor, van a reducir la incertidumbre en la toma de decisiones estratégicas.
Cuando hablamos de "inteligencia", no solamente hablamos de vigilancia (información). Estamos hablando de un departamento al servicio de la Dirección General, capaz de ofrecer servicios de análisis del entorno tecnológico, económico, legislativo y de mercados, con precisión y según las inquietudes estratégicas de la Dirección General, sin olvidar las necesidades operativas de los diferentes departamentos.
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