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02 de Diciembre de 2008


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La implantación de la metodología Lean Manufacturing de forma correcta mejora la rentabilidad de la empresa, pues conlleva importantes aumentos de la eficiencia y la competitividad.
29/09/2008 Elara Ingenieros
Lean es una metodología de trabajo que permite actuar sobre la cadena de valor del producto. Con ella las empresas pueden conocer aquello que el cliente reconoce como valor añadido y por lo que está dispuesto a pagar, al tiempo que va eliminando del proceso aquellas operaciones que no generan valor.
No existe un patrón único de implantación de los principios de esta metodología en las empresas, debido a que la situación de partida de cada compañía, su sector y su entorno, es muy diversa. Ahora bien, en todos los casos la implantación de un sistema Lean pretende establecer un método productivo que opere en base a los pedidos de los clientes -enfoque pull- al mínimo coste, por eliminación de todo tipo de desperdicio y sin que sea necesario acudir a las economías de escala de producto acabado o de componentes.
Otros objetivos de la implantación son la minimización de cualquier consumo, la rapidez de respuesta, la calidad requerida alcanzada a la primera, sin reprocesos, y la flexibilidad, indispensable si se desea ajustar en todo momento la producción a la demanda. Todos estos objetivos redundan en el aumento de la rentabilidad de la compañía. La filosofía Lean no da nada por definitivo, busca continuamente nuevas formas de hacer las cosas de manera más ágil, flexible y económica.
Es decir, el Lean Manufacturing tiene el objetivo de crear flujo, de implantar un sistema productivo que opere en base a los pedidos de los clientes y a su nivel de demanda, sin interrupciones y al mínimo coste. Se trata de generar una dinámica propia de mejora, para lo cual la adaptación a las características de cada caso es indispensable.
Lean pone en tela de juicio cada producto, servicio y proceso, bajo la premisa de que todo es factible de mejora. Su forma de hacerlo es aplicando de manera continua el llamado ciclo PDCA (Plan, Do, Check, Act) de Deming. Cualquier proceso de mejora necesita partir de unos datos iniciales, en base a los cuales determinar objetivos y desarrollar acciones de mejora. Dichas acciones son medidas de modo continuo, contrastando los resultados obtenidos con los objetivos inicialmente establecidos, para evaluar si se ha producido la mejora esperada. Las nuevas acciones de mejora se determinarán en base a los resultados obtenidos.
Para lograr este fin, las empresas más avanzadas se apoyan en sistemas informáticos de Gestión de Planta y en el uso de las Nuevas Tecnologías. Estos sistemas se caracterizan por estar adaptados a las necesidades del usuario, de cada planta y línea de producción, y por ser versátiles a cambios futuros.
El proceso de mejora continua implica cambios en la gestión y en los procesos de una empresa, lo que a su vez conlleva una nueva y mayor demanda de información. El modo de gestionar una empresa antes y después de la implantación del software de gestión de planta varía, y en consecuencia también los requerimientos y las necesidades de información de este proceso de mejora.
El entorno de trabajo del nuevo sistema permitirá a la herramienta ser versátil y escalable, de manera que puedan añadirse las funcionalidades requeridas en cada momento y, lo que es más innovador, hacer evolucionar estos módulos con nuevas aplicaciones según las necesidades surgidas durante la implantación del sistema Lean. Este mismo entorno es el responsable de la captura de datos de máquinas y operarios, de la integración total con sistemas heredados y heterogéneos (ERP y otras aplicaciones), y de la posterior explotación de datos.
La adecuada implantación del Lean Manufacturing por medio de un Sistema de Gestión de Planta permite a las empresas industriales aumentar la productividad de los operarios y las máquinas, optimizar los procesos de aprovisionamiento de la fábrica, reducir los stocks de piezas, mejorar la gestión del mantenimiento y la planificación de la producción, etc.
Adicionalmente, la sucesiva integración de otros tipos de Nuevas Tecnologías (RFID, Visión Artificial, Dispositivos Inalámbricos…) en los procesos productivos conllevará una mejora considerable de la rentabilidad de las empresas industriales.
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