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22 de Noviembre de 2008


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Cada cliente es distinto y, por ello, deberemos prestar especial atención a las especificidades de cada uno. Repasamos tanto las normas básicas como aquellas especiales para las posibles discapacidades de nuestra clientela.
22/01/2008 Cámara Navarra de Comercio e Industria
Todos sabemos que es imprescindible que los profesionales tengan la formación adecuada en la atención al cliente. Una atención que precisa que el profesional sea capaz de ver la diversidad en cada uno de los clientes. Los profesionales deben ser conscientes de que esa diversidad o aquello que hace diferente en sus capacidades a cada persona, puede no ser visible, de hecho será invisible en numerosas ocasiones. Estamos refiriéndonos a todos aquellos clientes, incluidos aquellos con distintas capacidades en las propias funcionales de las personas como son la visión, audición, deambulación, manipulación, alcance, fuerza, vocalización, comprensión, atención, reflexión, etc. capacidades que varían dependiendo de múltiples factores y deben ser tenidas en cuenta a la hora de atender a los clientes.
Es importante involucrar a todo el personal de la empresa para conseguir su sensibilización con respecto a esta materia. En este sentido, resulta interesante que desde la Dirección se organice algún curso de formación al objeto de difundir la cultura del respeto a la diferencia, la no discriminación y la accesibilidad entre sus profesionales ya que conviene incorporar la accesibilidad como un elemento más de la gestión.
Cualquier profesional enfocado a la atención al cliente es aconsejable que sepa cómo dirigirse a ellos y conocer las necesidades que pudieran tener en función de las posibles discapacidades.
Para ello, resulta imprescindible recordar las normas elementales de atención a clientes, éstas a las que tan habituados están los profesionales de este sector:
Además, si el profesional detecta que su cliente tiene discapacidad auditiva debe tener en cuenta las siguientes recomendaciones básicas:
Especial atención requiere cuando el profesional detecte que su cliente tiene discapacidad visual o ceguera. En este sentido las recomendaciones básicas son las siguientes:
Si el profesional entendiera que su cliente tiene deficiencia intelectual las recomendaciones serían las siguientes:
Siempre y cuando el profesional pensara que su cliente tiene una enfermedad mental las siguientes recomendaciones básicas debieran ser tenidas en cuenta. Tales como:
Sin embargo en el caso que el profesional observe que su cliente tiene discapacidad física las recomendaciones son las que siguen:
No obstante de entre todas estas recomendaciones, elementales y sencillas la clave es preguntar antes de actuar, pues es éste comportamiento el que muestra respeto y consideración hacia los clientes.
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