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03 de Diciembre de 2008


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“Que hablen de ti, aunque sea mal” ha sido siempre una máxima seguida por personas o entidades que buscan poder, influencia o relevancia en los más diversos ámbitos. Una máxima que no han puesto en práctica habitualmente las empresas de Tierra Estella.
21/07/2008 Nexo Diseño y Comunicación
Con la excepción de algunas entidades como Laseme o la Asociación de Comerciantes de Estella, que mantienen una política muy activa en comunicación, la mayor parte de los empresarios y empresarias de nuestra zona obvian este aspecto tan importante de su actividad. Muestra de ello es que son escasísimas las referencias a empresas de Tierra Estella en los medios de comunicación de nuestra Comunidad.
Sin embargo, la comunicación, entendida de forma amplia e incluyendo acciones dirigidas al público interno y externo de la empresa, es algo fundamental para la actividad de cualquier entidad que venda productos o servicios. La irrupción de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación ha acabado con la barrera de lo local y ha ampliado el mercado hasta lo inimaginable hace solamente unos años. Hoy es necesario "vender" no sólo lo que hacemos, sino también otras virtudes de la empresa en relación a conciliación, medio ambiente, riesgos laborales o responsabilidad social corporativa, por poner algún ejemplo, para posicionarse de forma positiva en la mente de la persona consumidora. De hecho es sintomático que las empresas que mayor éxito tienen en el mercado son las que más se comunican con la clientela.
La máxima con la que empezábamos este artículo ya no vale. De una tradicional política muchas veces defensiva en comunicación es obligatorio pasar a una política activa. Los usuarios - consumidores tienen en Internet una herramienta imprescindible para conocer, comparar e incluso ver comentarios de otros consumidores a la hora de valorar un producto o servicio. Ninguna entidad puede evitar que se hable mal de ella (aunque evidentemente sí que está en su mano ofrecer productos y/o servicios de forma excelente); siempre hay alguien (cliente o empleado) que está descontento o se producen prácticas poco éticas de la competencia que trata de desacreditar lo que nosotros vendemos. Además, al consumidor le interesa ahora saber muchas más cosas de nuestra empresa que antes no se preguntaba. Por ejemplo, son determinantes aspectos como dónde producimos nuestros productos, cómo es la política social y corporativa de nuestra empresa, etc. Por eso, las entidades que quieren "estar" en el mercado, tienen que comunicar lo que hacen, cómo lo hacen y qué beneficios genera su actividad en el posible comprador y en la sociedad. Si no, simplemente no existen.
La publicidad es, sin duda, la herramienta más conocida para decir lo que hacemos y, desde luego, en muchos casos es esencial. Sin embargo, hay muchas más formas de comunicarnos con nuestro mercado. La elección dependerá de lo que queramos contar. Ruedas de prensa, entrevistas en los medios, jornadas de puertas abiertas, newsletters, blogs, o páginas web participativas son solamente algunas de las herramientas que podemos utilizar para mantener una comunicación fluida y bidireccional con el posible comprador o compradora. También y, sobre todo, si nuestra empresa es grande, tenemos que reforzar los canales de comunicación interna: intranets, boletines, mailings, tablones de anuncio, etc. Está demostrado que un trabajador que percibe que su empresa se esfuerza por hacerle participar de las decisiones se implica más en su desarrollo e incrementa su productividad, además de convertirse en un "comercial" en potencia de nuestra actividad.
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