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03 de Diciembre de 2008


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En este artículo se analiza, en un mercado que ha pasado a ser de demanda, la necesidad de replantearse la función de ventas dentro de la empresa, las maneras de aproximarse al mercado y la supervisión de los equipos de venta.
18/08/2008 Improven Consultores
Este título tomado prestado de un artículo del profesor de Harvard, Ben Shapiro, esta al orden del día en las organizaciones industriales y de servicios de nuestro entorno. Éstas, luchan por mantener sus cuotas de mercados en un ambiente competitivo en el que además de los competidores de siempre, aparecen nuevos de bajo coste y la amenaza de productos sustitutivos. Hace todavía pocos años, con un buen producto, un precio justo y con vendedores un poco "artistas", cualquier organización de venta conseguía sus objetivos con relativa sencillez. Las cosas ya no son tan fáciles, compradores más complejos, con acceso a tecnologías que facilitan la localización, comparación y adquisición de productos y servicios, transparencia de las tarifas de los proveedores, hace que sólo con trabajo y arte ya no se llegue a los objetivos.
Con todo, las empresas parecen estar en manos de sus equipos de venta. La baja planificación y seguimiento de la actividad de ventas por parte de los responsables ha creado un modelo de responsabilidad descentralizada, que depende del buen hacer del vendedor, que tiende a desembocar en un bajo nivel de profesionalización de los departamentos de ventas, alta rotación de sus integrantes para unos costes de comercialización que representan, en muchos casos, hasta el 30% de los costes de una empresa. Todo esto hace que más de un directivo se pregunte: "¿manejo mi red de ventas como una partida clave de mi cuenta de resultados? O, ¿es mi red de ventas la que maneja mi cuenta de resultados?"
Nuestra experiencia en varios proyectos de reorganización comercial enseña que con la puesta en marcha, y un adecuado seguimiento de procesos específicos se consiguen mejoras importantes de la eficiencia de los equipos de venta. Los pasos fundamentales para la organización y el seguimiento de los equipos de venta, son:
Vender, puede ser un verbo complicado. Sin embargo, es posible conseguir que la consecución de los resultados de ventas no dependan tanto de la improvisación, como de un proceso sistemático de planificación y seguimiento de la actividad, que se ha demostrado está vinculado con el buen hacer y crecimiento de las empresas más eficientes.
David Gandia,| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
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