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08 de Enero de 2009


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La continua innovación es, además de una necesidad para la supervivencia de toda organización, una exigencia del mercado actual. Descubra algunos ejemplos de marcas a las que su afán por mejorar los procesos les ha reportado enormes ventajas competitivas.
08/11/2005 Mauricio Lefcovich
Transcurre el año 1968, y estamos en la ciudad de México, en un espléndido día de sol contemplando desde las gradas del Estadio Olímpico los saltos en alto masculinos. El público, llegado desde distintos rincones del planeta observa con entusiasmo las numerosas pruebas que se van intercalando. Los concurrentes miran con mucho entusiasmo la altura a la que llegan los distintos competidores, viendo si los atletas de sus países continuarán en la lucha por el podio y si se registra una nueva marca olímpica.Todo transcurre de manera normal. De repente: la sorpresa, después de décadas durante las cuales la técnica de salto consistía en correr hacia la barra y lanzarse hacia delante efectuando un movimiento de rodillo, un inglés al que muy pocos conocían y tenían en cuenta, llamado Dick Fosbury, sorprende a todos, propios y extraños, corriendo hacia la barra y lanzándose de espalda a ella. Resultado, un nuevo record olímpico y mundial. Medalla de Oro para este inglés hasta ese momento ignoto.
Aplicando dichos conceptos al área de la producción, administración y dirección de empresas esto implica que es menester adoptar las nuevas técnicas si se quiere mantener a la empresa en competencia, ya no basta con perfeccionar los viejos métodos.
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