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03 de Diciembre de 2008


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En el artículo "Responsabilidad corporativa y gobierno de la empresa", los profesores del IESE Jordi Canals y Joan Fontrodona afirman que "el buen gobierno de la empresa consiste principalmente en hacer que ésta cumpla con sus responsabilidades". Conozca cómo hacerlo para lograr el éxito.
05/09/2007 IESE-Insight
El consejo de administración y el comité de dirección tienen como encargo primordial asegurar la continuidad de la organización. La alta dirección debe definir el futuro de la empresa y velar por que se haga realidad a través de las decisiones y acciones diarias. Pero para que eso suceda, el gobierno corporativo debe pensar en términos de responsabilidad.
Los citados autores entienden la empresa como aquel grupo humano que, en un entorno de trabajo que permite el desarrollo profesional y personal de sus miembros, contribuye al desarrollo de la sociedad a través de la producción y comercialización eficiente de bienes y servicios realmente útiles para las personas, creando valor añadido. Esta definición les permite determinar cuál es la razón de su existencia y con ello sus responsabilidades.
En primer lugar, la unidad de la empresa se fundamenta en la definición de un objetivo y un proyecto comunes suficientemente amplios, para que quienes participan en ella se sientan comprometidos.
Por otra parte, las actividades que se llevan a cabo deben ser eficientes; es decir, deben aportar un valor económico añadido, que luego se distribuirá de forma justa en función de los recursos aportados por cada uno de sus integrantes.
En último lugar, la empresa contribuye al desarrollo de la sociedad y tiene su referencia central en la persona como alguien que posee una dignidad, que es sujeto de derechos y obligaciones, libre y capaz de asumir compromisos.
En este contexto de responsabilidades, el trabajo de los órganos de gobierno, y en especial del consejo de administración, debe caracterizarse por algunos principios centrales, sin los cuales es difícil que aporte valor y contribuya a los fines de la empresa.
Sin embargo, para trasladar la responsabilidad social de los órganos de gobierno al conjunto de la empresa no basta con plantear una disyuntiva entre regulación o iniciativa voluntaria. Se trata más bien de aunar las responsabilidades de los diversos actores coordinando adecuadamente sus acciones. Los autores hacen cuatro recomendaciones en este sentido:
Si desea acceder al artículo completo puede visitar este enlace: "Gobierno corporativo se escribe con R (de Responsabilidad)".
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