13 de marzo de 2010
En un entorno en el que la empresa es capaz de generar recursos que le permiten no sólo mantener su nivel de actividad actual sino generar un excedente, deberá decidir que hacer con ese excedente. Las decisiones pueden ser múltiples y estarán todas muy condicionadas unas con otras.
4 de diciembre de 2007
Compartir (¿qué es esto?)









Contenidos relacionados...
En primer lugar, deberá analizarse si, además de generar un excedente de recursos (beneficio), la empresa es capaz de generar valor para el accionista. Esta situación se producirá cuando la rentabilidad de los recursos de los accionistas comprometidos en la empresa sea superior a la que obtendrían aplicándolo a otra inversión con el mismo nivel de riesgo.
Este análisis no es desdeñable ya que puede condicionarnos las decisiones que tomemos respecto a la aplicación que hagamos de ese origen de recursos.
Una de las soluciones posibles a adoptar sería la de retribuir a los accionistas mediante un reparto de dividendo. Esta situación, a priori, mantendría satisfechos a los accionistas, que verían así aumentar su nivel de ingresos. Aparentemente, a mayor dividendo mayor satisfacción.
Sin embargo, como gestores estaríamos admitiendo que no tenemos proyectos capaces de seguir incrementando el valor del accionista: No necesitamos recursos adicionales (retener los beneficios) porque no tenemos inversiones a los que aplicarlos.
Si optamos por mantener los recursos en la empresa, deberemos generar un volumen mayor de recursos excedentarios (beneficio) para que no se reduzca la rentabilidad frente a recursos propios y, en consecuencia, se mantenga la creación de valor. Por lo tanto, la empresa deberá crecer.
Como vemos, el crecimiento se produce cuando en la empresa existen recursos infrautilizados u ociosos a los que se intenta buscar utilidad y decide explotarlos, en vez de transferir su propiedad a otro agente del mercado.
Son múltiples los beneficios derivados del crecimiento empresarial. Nosotros destacaremos los siguientes:
Sin embargo, la expansión de la empresa también conlleva importantes peligros. Destacaremos los siguientes:
Las estrategias de crecimiento que la empresa puede emplear siguen, fundamentalmente, unos patrones básicos. La elección de una estrategia u otra dependerá de las capacidades disponibles en cada momento y de la predisposición a afrontar riesgos por parte de los accionistas.
Si el desarrollo de la actividad de la empresa en un determinado mercado ha sido exitosa, las primeras estrategias que se llevan a cabo son las de crecimiento horizontal, es decir, se desarrollan los nuevos negocios dentro de las estructuras producto/mercado existentes.
Dentro de este crecimiento de tipo horizontal, las estrategias de expansión que puede seguir la empresa son:
Cuando se ha alcanzado la saturación en los mercados actuales, la segunda estrategia disponible para la empresa es la integración vertical, buscando el incremento del valor añadido a partir de una base de negocios dada. Con el crecimiento vertical, se pretende extender los negocios actuales de la organización en dos posibles direcciones:
Una vez que hemos agotado nuestra capacidad de crecimiento por las vías mencionadas, la estrategia a seguir para continuar con el crecimiento consiste en entrar en nuevos negocios a través de la diversificación, estrategia cuyo análisis dejaremos para otro artículo.
Pablo Martinicorena Beruete
Estrategia y Gestión de Negocios
En la página web de NAMAINSA tiene a su disposición toda la información actualizada sobre la normativa de medio ambiente a nivel comunitario, estatal y foral.
Una filosofía que expresa la idea de mejora constante en todos los ámbitos de la vida para la Mejora tus competencias profesionales y personales con las 5S
¿No serían más apropiadas medidas dirigidas a reducir el consumo -no el consumo en ciertos lugares- y/o la producción de tabaco? Tiene algunas propuestas en el artículo Espacios sin humo
© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra Promueve: Gobierno de Navarra