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08 de Enero de 2009


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Navarra cuenta con 1.052 establecimientos y 626 restaurantes. Los Sanfermines son el principal atractivo para captar a visitantes, tanto en julio como el resto del año. Analizamos, a continuación, el perfil y la composición del sector hostelero navarro.
27/05/2008 Cámara Navarra de Comercio e Industria
El sector de la hostelería en Navarra tiene la peculiaridad de aglutinar a diferentes grupos de profesionales, de acuerdo a la actividad que desempeñan -alojamientos (hoteles, hostales, casas rurales, albergues, campings), restaurantes, bares y cafeterías-, aunque todos persiguen un mismo fin: responder de forma óptima a las demandas de sus clientes, tanto desde el punto de vista del ocio y la gastronomía como del hospedaje -tanto para el perfil profesional como turista-.
Según los datos del departamento de Turismo del Gobierno de Navarra, a finales de 2006, se contabilizaron 1.052 alojamientos en nuestra Comunidad, con 27.465 plazas (de las que 4.000 correspondieron a 27 hoteles ubicados en Pamplona y su Comarca) y 626 restaurantes. Por primera vez, a finales de 2006, se superó la cifra de un millón de turistas alojados en la Comunidad foral, con cerca de 2,3 millones de pernoctaciones. Sin embargo, el mismo informe, señala que sólo el 27% de las personas que visitaron Pamplona se hospedaron en hoteles de la ciudad.
Desde hace cinco años, el 4% del empleo anual en Navarra lo genera este sector, que aglutina actualmente a 13.000 trabajadores. El perfil de organización va desde la gran empresa, que funciona como una cadena, hasta la micropyme, donde prima el negocio familiar.
Desde hace tres décadas, la Asociación de Empresarios de Hostelería de Navarra (AEHN), con 860 asociados, y la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (ANAPEH), con más de 800, trabajan de forma activa para aportar toda clase de servicios a sus integrantes (entre los que se encuentran los de carácter jurídico, contable, laboral o fiscal, entre otros muchos), además de promover iniciativas para incrementar el número de clientes de las empresas hosteleras. Así, por ejemplo, AEHN organiza el Salón Profesional de Hostelería de Navarra, la Semana del Pincho, Jornadas Gastronómicas de la Caza o de las Setas y los Hongos, la Semana de la Cazuelica y el Vino de Navarra, el Circuito de Monólogos, Muestra de Cortos, Encuentro Internacional de Gastronomía, etcétera; y ANAPEH, por su parte, también impulsa acciones como el Campeonato Mundial de Mus de Centros, Casas y Comunidades Navarras, el Campeonato Navarro de Mus, el certamen al Establecimiento Singular (con tres categorías: bares, restaurantes y alojamientos), la Semana del Pincho en la Chantrea, Pinchos por Navarrería, Jornadas Gastronómicas, como la del ibérico o bacalao, visita a bodegas de la Comunidad o catas de vinos y aceites.
Sin embargo, aunque ambas asociaciones se convierten en los principales defensores e interlocutores del sector, al estar compuestas por asociados de perfiles diversos, estos últimos también se unen entre ellos para, de forma conjunta, analizar su actividad, detectar los problemas que pueden padecer, plantear ideas para solucionarlos e impulsar nuevas iniciativas para fomentar la calidad de sus servicios.
Así, a AEHN están vinculadas las siguientes entidades: Restaurantes del Reyno de Navarra, Restaurantes de Navarra, Navarra Gastronómica, Hoteles Pamplona, Hoteles de Tudela, Campings de Navarra, Camino de Santiago, Hoteles Nobles del Reyno, Hoteles Rurales, Anavi Viajes y Calidad Turística. Y a ANAPEH están ligadas la Federación de Asociaciones y Organizaciones Turísticas de Navarra, la Asociación de Albergues Lagun Artea y la Asociación de Alojamientos Rurales.
Sus clientes se pueden dividir entre los propios habitantes de Navarra -acostumbrados a reunirse en este tipo de establecimientos por motivos sociales, familiares o laborales- y los que proceden de otros lugares, ya sean de España o del extranjero (tanto los que realizan un viaje por motivos de negocio como los que desarrollan uno por vacaciones -en ambos casos la periodicidad de estancia del visitante es corta, entre cinco días y una semana de media-).
El sector sabe la importancia de fomentar el turismo de ocio y cultural en la Comunidad, razón por la cual ve la necesidad de potenciar iniciativas que ayuden a atraerlo. El lanzamiento de la campaña Reyno de Navarra, Tierra de Diversidad en el año 2005 ha ayudado en el objetivo de convertir a Navarra en un destino con encanto, como así lo reconocen desde AEHN y ANAPEH.
Sin embargo, todavía queda mucho por hacer en este ámbito. Los profesionales del sector creen que los Sanfermines son uno de los atractivos principales para captar a nuevos turistas, para que luego se queden y visiten el resto de la Comunidad Foral: tanto en julio, durante la celebración de las fiestas, como durante el resto del año, a través de la puesta en marcha de diferentes proyectos que permitan la perdurabilidad de la fiesta en el tiempo, como el Museo del Encierro.
Las empresas hosteleras están integradas, junto a otros colectivos, en la Comisión de Fiestas de San Fermín, un órgano consultivo, informativo y asesor, que se constituyó el pasado mes de noviembre y que persigue establecer criterios básicos que sirvan como guía en la organización de los Sanfermines y de otros acontecimientos de probada participación ciudadana. Así, se han establecido cuatro mesas que tratan: el encierro, los espectáculos de alta relevancia cultural, la programación de la calle y otras fiestas que se celebran en Pamplona. Además, AEHN y ANAPEH, junto a la Cámara Navarra de Comercio e Industria, la Confederación de Empresarios de Navarra, la Federación de Comercios, la Asociación de Comercios del Casco Antiguo y la Asociación de Comerciantes del Segundo Ensanche, han realizado de forma conjunta una campaña de recogida de apoyos de empresas de ámbito navarro para el desarrollo de un centro temático del encierro en la capital navarra. Se calcula que este museo podría recibir alrededor de 150.000 visitas anuales, y sería un espacio dotado con las más modernas técnicas audiovisuales y de realidad virtual para transmitir la emoción de los encierros.
Aunque los Sanfermines se presentan como la punta de la lanza, también se fomentan otras alternativas para aumentar la presencia de visitantes: así, se ha aprovechado la variedad de paisajes de Navarra para organizar actividades de tiempo libre (como senderismo, equitación, cicloturismo, agroturismo...) y se ha mostrado la riqueza de sus monumentos a través de las rutas culturales (desde la Colegiata de Roncesvalles -primer hito peninsular del Camino de Santiago-, el Parque Natural del Señorío de Bertiz, pasando por el castillo de Olite, el cerco de Artajona hasta llegar a las Bardenas Reales o la catedral de Tudela, entre otras muchas paradas históricas). En este punto, los profesionales del sector observan la necesidad de activar aquellas zonas con monumentos históricos que todavía no se han preparado para el turismo, ya que carecen de personal que pueda atender al visitante cuando llegue a ese lugar, por ejemplo.
Pero, los atractivos turísticos van acompañados también de los servicios de los diferentes alojamientos (como hoteles, con tres estrellas de media, hostales y casas rurales, muchos de ellos con la Q de Calidad, y albergues que, como no pueden optar a esta marca, han elaborado un manual de buenas prácticas), restaurantes, bares y cafeterías. Además, todos ellos cuidan la gastronomía, otro referente diferenciador que capta la atención de los viajeros, sobre todo, en la última década, al surgir una nueva generación de cocineros dispuestos a plasmar con imaginación sus inquietudes con su propio sello.
Y es que la gastronomía de nuestra comunidad sobresale por basarse en materia prima autóctona (donde coinciden las verduras, quesos, carnes, caza y productos acogidos a diferentes certificaciones de calidad), y por convivir la tradición con la vanguardia. Así, desde la Asociación de Restaurantes del Reyno, observan que es ahora cuando los turistas se acercan hasta sus establecimientos para degustar esta clase de platos, que asocian a Navarra y los consideran como una de las particularidades de nuestra Comunidad.
Pero, además de esta oferta culinaria, los establecimientos se han especializado en la cocina en miniatura, y han logrado que Navarra sea también un lugar conocido por impulsar la cultura del pincho: en definitiva, un motivo más para acercarse hasta aquí.
En la promoción del turismo, donde se resaltan cada uno de los atractivos descritos, el apoyo del Ejecutivo foral se considera imprescindible. De esta forma, tanto AEHN como ANAPEH coinciden en señalar que hasta hace pocos años los presupuestos generales destinaban poca partida a este fin. Sin embargo, esta tendencia ha cambiado y se ha percibido una apuesta por este sector, como así reconocen ambas asociaciones, que aplauden la decisión tomada. De esta forma, entre el periodo 2003-2007, el Gobierno de Navarra ha comprometido ayudas por un importe de 9,6 millones de euros a pymes turísticas para la creación de alojamientos y subida de categoría, con una inversión total de más de 71,8 millones de euros. Además, se han subvencionado once hoteles de cuatro y cinco estrellas; 21 hoteles y hostales de una, dos y tres estrellas; 62 casas rurales; tres campamentos de turismo y 14 restaurantes.
También se ha ayudado a los entes locales, consorcios y asociaciones en la realización de acciones de promoción y sensibilización, para las que se abonaron subvenciones por un valor de 4,1 millones de euros; y también se trabajó activamente en programas de calidad en destinos, productos, servicios sectoriales y formación, como el Plan de Calidad en Destino Montaña de Navarra, el Plan de Calidad del Producto Turístico Ruta del Vino de Navarra y el Plan de Actuación Turística de Pamplona.
Además, el sector no duda en acudir a ferias nacionales e internacionales para demostrar que Navarra es un destino turístico que no hay que descartar: entre éstas se encuentran Fitur y Expo-Ocio en Madrid, SITC y Caravaning en Barcelona, Expovacaciones en Bilbao, SEVATUR en San Sebastián, INTUR en Valladolid y NAVATUR en Pamplona; además de otras muestras en el extranjero, como en Toulouse, Burdeos, Rennes, Nantes, Utrecht, Amberes, Milán o Nápoles.
En esta línea de continuas acciones de mejora, el sector de hostelería también promueve la formación de sus integrantes, ya que la consideran una herramienta fundamental para perfeccionar su servicio. Desde las dos asociaciones hosteleras, cada año, se organizan cursos para alcanzar este fin, donde se tiene en cuenta lo que demanda el alumno, además de las últimas normativas que exigen unos conocimientos concretos.
De esta forma, se imparte una gran variedad de cursos: el práctico de análisis de peligros y puntos de control crítico, el de carné de manipulador de alimentos, gestión informática, contabilidad, prevención de riesgos laborales, idiomas, inteligencia emocional en el puesto de trabajo, sumilleres, camareros de comedor y de barra, y así un largo etcétera donde se abordan todos los ámbitos.
Además, actualmente, no se puede descuidar la formación, ya que dentro del sector se ha producido la llegada de un nuevo perfil de trabajador, que también comienza a ser propietario de su negocio, en algunos casos: se trata de las personas que proceden de otros países. Los inmigrantes han ido cubriendo empleos que se ofertaban en el sector, e incluso, se han decantado por el arrendamiento o adquisición de establecimientos, principalmente, dentro de la pequeña empresa de hostelería (debido, entre otras causas, al problema del relevo generacional que se le presenta a este tipo de empresario con negocio familiar cuando está cerca de la jubilación: al ver que sus hijos no se ocuparán del establecimiento, lo arriendan o traspasan). Sin embargo, estos inmigrantes requieren de una formación, ya que, al ser extranjeros, desconocen el funcionamiento del sector en España, por lo que deben amoldarse a su metodología y participar en cursos que les permitan convertirse en profesionales cualificados.
De esta manera se presenta el sector de la hostelería en Navarra, un grupo de profesionales activo y dinámico que continuamente trabaja por innovar y sorprender a sus clientes a través de iniciativas asociadas al fomento de las relaciones sociales entre la gente, al ocio, al tiempo libre y a un servicio bien hecho.
Sagrario Zabaleta
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