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08 de Enero de 2009


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En tiempos de crisis es cuando se producen las mayores oportunidades para quien está atento. En la actualidad, tenemos la suerte de estar en crisis y, si la gestionamos bien, nos hallaremos ante las puertas de un mundo más justo y equilibrado para todos. La innovación, basada en "Personas Comprometidas" y en "Mapas del Entorno", será el elemento clave de los desarrollos regionales y empresariales en el nuevo escenario mundial.
01/09/2008 Infocenter, Centro de Vigilancia e Inteligencia Competitiva
Los sindicatos, las asociaciones patronales y por supuesto las empresas más dinámicas acaban de comenzar a tomar posiciones para abordar este nuevo escenario, reconsiderando todas las técnicas, premisas y elementos. Las Mesas de Expertos ya no dan más de sí. Es lógico: los neumáticos para ganar "en seco" no sirven para "terrenos mojados". ¿Mesas de Expertos para "terrenos secos"?
La buena voluntad no basta, tampoco las soluciones de siempre para los nuevos problemas.
¿Que estamos en crisis? Pues genial. Es lo mejor que podemos tener es un mundo en cambio. Seguro. Y la presente no es una crisis sólo económica, sino más bien de estructuras, de modelo de desarrollo económico social y me atrevería a decir que, en gran medida, también del sistema político occidental.
De hecho, hay muchísimo dinero en el mundo, pero el dinero, que es muy miedoso, sólo sale de su madriguera cuando el terreno es seguro. El problema es que el paisaje se ha modificado. Esto lo sabe y le pone nervioso, pero también sabe que en tiempos de crisis es cuando se producen las mayores oportunidades para quien está alerta.
Comentábamos hace unos meses en este mismo foro que, por primera vez en los últimos doscientos años, China había alcanzado de nuevo el desarrollo de Occidente y que el eje del mundo económico definitivamente se trasladaba al Lejano Oriente, quedando Europa y, en especial España, en el Lejano Occidente.
En este nuevo escenario las relaciones mundiales también han cambiado, al tiempo que los avances tecnológicos se producen a velocidades jamás vistas. ¿Está la competitividad entre regiones fuera de estas y otras circunstancias? ¿Y las personas? ¿Qué me decís de las personas, sus valores, su forma de entender el compromiso, el trabajo, la fidelidad, su tiempo libre? ¿Es neutro todo esto?
Que este cambio sea percibido o no por la población en general, que dedica una parte de su vida a sumergirse en "Gran Hermano", no importa. Estos "telespectadores anestesiados" ya están afectados por el nuevo escenario: sus hijos van a tener un entorno de trabajo radicalmente diferente al suyo, con necesidades de formación y exigencias por parte del tejido empresarial, cuando menos, distintas.
Y no sólo en conocimientos (donde se incluye un saber internacional acerca de su entorno económico, tecnológico, social, político y legal) sino en aptitudes, en la forma de entender su incorporación a la sociedad, en el desarrollo de nuevas habilidades relacionadas con la responsabilidad, la pro actividad, el compromiso social, el trabajo en equipo, etc. Trabajar será sinónimo de orgullo, de pertenencia, convirtiéndose en el factor crítico por excelencia de la diferenciación.
Y aquí tienen mucho que decir las universidades, en cuanto a la creación de verdadero talento, y también las regiones y las propias empresas a la hora de retener este potencial.
Occidente, gracias a nuestro elevado nivel de vida, derivado de la capacidad de las empresas de pagar los salarios más altos del mundo, nunca más producirá productos indiferenciados (cuyos bajos precios son la clave de sus ventas). Nuestros sueldos, por definición, serán mucho más altos que los de aquellos países que compiten en un mercado cerrado hasta hoy para ellos por la tremenda injusticia de un mercado repleto de barreras artificiales.
En un mundo libre los países emergentes tienen dos salidas: o nos venden sus productos a precios de mercado y con ellos alimentan y retienen a sus poblaciones en los países de origen, o nos envían de forma masiva a sus trabajadores para que les demos de comer. O una cosa u otra. Y lo justo, es bien claro, es que "nadie se va de su tierra definitivamente por placer".
Nos guste o no, esto es así. Y será aún más dramático y firme en los próximos años.
Por fortuna, no todas las regiones y empresas están afrontando estos nuevos escenarios desde ópticas tradicionales; las regiones europeas más creativas han tomado medidas. Y, básicamente, han decidido comenzar con planes integrales de innovación que, dirigidos a toda la sociedad, personas, empresas y agentes sociales, se pongan a trabajar en nuevos modelos de desarrollo, en nuevas fórmulas para crear riqueza y responder a sus ciudadanos con profesionalidad y sin demagogia.
Ramón Archanco, Director General de Infocenter| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
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