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08 de Enero de 2009


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El e-learning requiere una actitud proactiva. Una disposición a aprender diariamente de lo que hacemos y observamos, y a buscar en diferentes fuentes aquellos conocimientos que necesitamos para el corto y largo plazo. Pero, además, deberemos desarrollar ese aprendizaje mediante unas competencias y habilidades sociales.
25/05/2005 José Enebral
Debemos a Peter Drucker un completo dibujo del nuevo trabajador del conocimiento, capaz de aprovechar las herramientas y ventajas de la Sociedad de la Información para el aprendizaje permanente, y para el consiguiente progreso técnico y científico, y bienestar social. En mayor o menor medida, casi todos somos ya trabajadores del conocimiento, aunque, para algunos, las exigencias profesionales alcanzan a la creación de nuevo saber y la innovación. Los universitarios llegan ya al mundo laboral sabiendo que han de seguir aprendiendo durante toda su vida, y que han de contribuir a la generación de nuevos conocimientos, en beneficio de la competitividad y prosperidad de sus organizaciones. Quizá podría hablarse no sólo de knowledge workers, sino también de learning workers, o de lifelong learners.Tratemos de llenar de significado el aprendizaje permanente; no se trata sólo de seguir con frecuencia cursos en aula u on line, o participar en otras acciones formativas orquestadas. Quizá el aprendizaje permanente parta, sobre todo, de una actitud; de una proactiva disposición a aprender diariamente de lo que hacemos y observamos, y a buscar en diferentes fuentes aquellos conocimientos que necesitamos para el corto y largo plazo: de la sed de saber. Si a algunos directivos ambiciosos mueve la sed de poder, a los nuevos trabajadores del conocimiento parece mover la sed de saber.
Y uno diría igualmente que la idea de aprendizaje continuo, asociada al trabajador del conocimiento, significa asimismo enseñanza permanente, es decir, el poner siempre a disposición de los demás nuestro saber. Y también que supone desaprender lo que ya no vale... Y que esta nueva situación demanda específicas competencias en el perfil del trabajador.
Despliegue del lifelong learning
Quizá —aunque simplificando—, en las empresas y organizaciones, la expresión interior de la Sociedad de la Información es la denominada “gestión del conocimiento”, entendida como máximo aprovechamiento, individual y colectivo, de los recursos intelectuales de los individuos. Estos recursos deben también interpretarse con amplitud: conocimientos, e inteligencia para incrementarlos, generarlos y aplicarlos. Si nos referimos al conocimiento como capacidad de actuar, no olvidemos que para actuar del todo bien, con elevado rendimiento, necesitamos además habilidades operativas y personales, actitudes, fortalezas...
El deseado alto rendimiento de los directivos y trabajadores exige completos perfiles profesionales más allá del saber teórico, y, por lo tanto, el aprendizaje permanente apunta también a habilidades sociales, creencias, valores, conductas... Recuerde el lector que estamos tratando de extraer todo el significado del “aprendizaje permanente”, o “lifelong learning”; el mismo parece exigirnos, por lo pronto, un esfuerzo de autoconocimiento multidimensional para ver qué nos falta (y qué nos sobra) en el perfil de competencias.
De modo que, más que fijarnos en los métodos, que a veces parecen funcionar como red herrings o cortinas de humo... Lo diré de otro modo: además de fijarnos en los métodos, y sobre todo en el e-learning, deberíamos determinar mejor nuestras necesidades de formación y desarrollo, a corto y medio plazo, en materia de conocimientos y también en lo que se refiere al resto de competencias necesarias. Pero, ¿qué competencias necesitamos?
En España, las grandes empresas desarrollaron sus modelos de competencias en los últimos años 90, de forma casi concurrente con la implantación del e-learning. De estos modelos, yo querría someter a consideración del lector un grupo de cinco familias de competencias transversales, muy relacionadas entre sí y con los tiempos que vivimos, y en las que podemos encontrar varias asignaturas pendientes:
- Cognitivas genéricas
- Intrapersonales
- Conversacionales
- Informacionales
- Emocionales
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