(saltar al contenido)
08 de Enero de 2009


Portada > Recursos Humanos > Documentación > Artículos
El boom de las renovables está propiciando la aparición de empresas y negocios, hecho que implica la creación de empleo y además de empleos descentralizados, evitando la migración de personas a los grandes núcleos urbanos.
13/08/2007 CENÍFER, Formación en Energías Renovables
El sector de las energías renovables en España, en el resto de Europa y en lugares como EEUU o China, sigue un proceso de fuerte crecimiento que le sitúa como un sector de importancia creciente.
Por supuesto, disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero, por lo que nos permite contribuir a un bien global.
También permite "desconectar", al menos en parte y progresivamente, nuestro crecimiento económico futuro de fuentes energéticas exteriores. Estos beneficios producen bienestar y por qué no decirlo, riqueza. Navarra recibe grupos de profesionales y de estudiantes de otras regiones, tanto españolas como europeas para visitar los parques eólicos, la planta de biomasa más grande del sur de Europa, la nueva planta de bio-combustible o las huertas solares. Como queda plasmado en el informe Renovalia , estamos en una situación cercana al liderazgo tecnológico en la energía termoeléctrica, fotovoltaica y eólica.
También el nuevo Plan de Energías Renovables persigue continuar impulsando las energías limpias, con el fin de alcanzar el objetivo del doce por ciento de la producción energética nacional a través de fuentes renovables. Consideramos que, al menos, estos dos hechos contribuirán a que el sector continúe su proceso de crecimiento y a que se siga incrementando la demanda de profesionales relativamente cualificados. El sector de las energías renovables ocupa, entre puestos directos e indirectos, casi el uno por ciento, 180.432 trabajadores, de la población activa española, 18.894 millones de trabajadores. Surge la pregunta de si con la irrupción de las Energías Renovables se han generado nuevas ocupaciones o profesiones que deberán ser tenidas en cuenta, tanto por los actores dedicados a la educación y a la formación como por las propias empresas.
Para responder a esta cuestión un grupo de organizaciones europeas de países como Francia, Reino Unido, Italia, Grecia y España nos hemos puesto a trabajar en este asunto.
Tras analizar las tecnologías eólica, solar térmica, solar fotovoltaica, geotérmica, biomasa, hidroeléctrica y el ámbito, no específicamente industrial, de la eficiencia energética, sobre todo en edificios, hemos identificado treinta y seis profesiones que el sector precisa para su eficaz funcionamiento. Muchas de las profesiones identificadas son conocidas y de larga tradición como abogados, auditores, ingenieros civiles, ingenieros de producción, meteorólogos, químicos, diseñadores industriales, vendedores de equipo industrial, trabajadores social, etc. Este hecho indica que la mayor parte de las ocupaciones no son específicas del sector, obviamente, y que la especialización en estas profesiones se basa en la experiencia y también en actividades formativas complementarias como abogados, auditores, diseñadores, etc. También hemos identificado ciertas nuevas ocupaciones que sí están determinadas por las características del sector.
Así, los empleos de inspector de instalaciones de energías renovables, cuya misión será certificar los nuevos requerimientos de los edificios según los códigos técnicos que se articulen, arquitectos especializados en aprovechar los recursos renovables de las futuras ubicaciones de los edificios, ingenieros medioambientales encargados, por ejemplo, de reducir los efectos molestos de los aerogeneradores, tales como el ruido, el sombreamiento provocado por las palas, las interferencias electromagnéticas, etc. técnicos en energías renovables aplicadas a la industria o a la edificación. Estos últimos perfiles se encargarán de instalar, operar y mantener los sistemas de energías renovables en edificios o en las diferentes industrias productoras. La ventaja de estos nuevos técnicos es que no son ni sólo eléctricos, ni sólo mecánicos, ni sólo expertos en calefacción y climatización. En su proceso de formación se han integrado todas las tecnologías que precisan para atender al sector de la construcción y mantenimiento de edificios y a la industria.
Curiosamente, este tipo de profesionales se hacen muy valiosos para el resto de los sectores industriales por su amplia cualificación. Las implicaciones de estas constataciones nos llevan a realizar las siguientes afirmaciones. En primer lugar, algunas titulaciones tendrán que ser reforzadas con asignaturas que recojan las tareas reales que deberán afrontar sus futuros graduados. Tal vez incluso haya que articular especialidades concretas, por ejemplo en ingenierías, arquitecturas o en trabajo social. También habrá que ofrecer formación más específica y menos genérica. Además, los orientadores que realizan su función en los centros de secundaria deberían conocer las posibilidades profesionales del sector para poder asesorar convenientemente a los jóvenes. Por último, habrá que hacer un esfuerzo de colaboración entre empresas, centros tecnológicos y centros de formación para que el conocimiento existente en el sector se recoja, se estandarice y pueda ser incorporado efectivamente a los procesos de capacitación.
Begoña Urien
Gerente Fundación para la Formación en Energías Renovables, CENÍFER
| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal