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10 de Enero de 2009


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La legionella se considera una bacteria ambiental, ya que su nicho natural son las aguas superficiales, como los lagos y los ríos. Desde estos depósitos naturales esta bacteria pasa a colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades y, a través de la red de distribución, se incorpora a todas aquellas instalaciones que requieren la utilización de agua para su funcionamiento.
01/09/2006 Cámara Navarra de Comercio e Industria
Algunos ejemplos de instalaciones serían: torres de refrigeración, condensadores evaporativos, humidificadores, sistemas de agua caliente sanitaria, piscinas y, en general, todas las instalaciones de riesgo que emitan aerosoles y utilicen agua en su funcionamiento habitual.
La presencia de legionella en un sistema no es suficiente para que se produzca infección en las personas. Para que esta tenga lugar se tienen que producir las siguientes condiciones:
La enfermedad causada por la legionella se presenta en dos formas principales: la fiebre de Pontiac y la neumonía o enfermedad del legionario o legionelosis.
La primera es una infección no neumónica de características leves; la segunda puede llegar a ser mucho más grave, provocando en algunos casos la muerte de los afectados. La enfermedad del legionario debe su nombre a que la primera vez que se reconoció como tal fue en un brote de neumonía detectado en una Convención de la Legión Americana realizada en un hotel de Filadelfia durante el verano de 1976.
Esta enfermedad afecta principalmente a personas susceptibles a ella: debido a la edad, enfermedades, inmunodepresión, etc.
Tratamiento de aguas
La acciones necesarias para actuar en pro de la prevención y el control de la legionelosis son diversas: primero haciendo un buen diseño de las instalaciones de riesgo (materiales adecuados, correcta ubicación, instalación de todos los sistemas de prevención posibles, etc.) y segundo, llevando a cabo un buen programa de mantenimiento de las mismas (revisiones y controles periódicos, mantenimiento de la calidad del agua, limpiezas y desinfecciones periódicas, etc). Todo ello realizado con personal preparado y con todos los medios necesarios para poder hacer correctamente todo lo requerido. De esta manera, se minimiza la posible aparición de problemas asociados a la contaminación por esta bacteria de las instalaciones de riesgo.
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