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20 de Noviembre de 2008


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Aún es habitual que muchas empresas no tengan en cuenta los factores psicosociales, no se dan cuenta de que, definitivamente, un mal clima laboral empeora la productividad y los resultados.
06/05/2008 GIG Consultoría Psicosocial
Corría el año 2004 y visitábamos una fábrica industrial en Orcoyen. El dueño, gerente también, ya peinaba canas y se le veía un hombre afable al estilo "de los de antes". La plantilla era joven y parecían motivados a juzgar por el ambiente y clima laboral respirable. Todo estaba limpio, ordenado, recogido y en buen funcionamiento.
Hablábamos de riesgos laborales y de su prevención. Todo iba perfecto y se notaba que en aquella empresa se preocupaban por la salud de sus trabajadores. Pero cuando preguntamos por el riesgo psicosocial, el hombre casi pierde la compostura, perfecta hasta entonces y apostilló: "¿Psicosociales? ¡Ah! ¿Eso que se han inventado los psicólogos?"… y pasó a hacer alguna broma fácil sobre el tema diciendo que si la depresión es un invento de los de ahora para no ir a trabajar, o que harían falta males mayores, como el hambre, para no preocuparse tanto por el estado de ánimo.
Da la casualidad, que entre nosotros había alguien que había perdido su trabajo de trece años por una conducta de mobbing institucional, que le había tenido apartado de la vida laboral, algún tiempo y que había sufrido la peor época de salud de su vida: irritabilidad, hipersensibilidad, insomnio, aislamiento, somatizaciones diversas, angustia, sensación de peligro inminente, desesperanza ante el futuro… todo un cuadro clínico de estrés laboral al que llegó tras una larga historia de años de hostigamiento laboral, que terminó por irresponsabilidad de la propiedad de la empresa, en un suceso de mobbing consentido por parte, en principio de "lo más granado " de la empresa. Ésta, como suele ocurrir con frecuencia, ya tenía "otros cadáveres en el armario", como escribe el profesor Piñuel. Todos directivos. Parece que esta empresa necesitaba "sacrificar" un chivo expiatorio de vez en cuando, para tranquilizar su mala conciencia. Con veintirés años de historia, nunca había dispuesto de organigrama, ni funciones definidas, a pesar de la insistencia de sus empleados que la requerían; y de que ésta les había sido elaborada y entregada por nuestro compañero acosado. Creían que era un convenio o algo así. Qué listos.
¡Pues para haber sido inventado por psicólogos está muy bien orquestado y representado en un amplio cartel artístico! Esta historia se repite diariamente en miles de empresas del mundo y no puede haber sido inventado por nadie. Es producto de la miseria humana (alias "envidia"), la dejadez y falta de actualización empresarial de algunos, la falta de organización del trabajo y sobre todo, al estilo autocrático de aún muchas de las empresas del siglo XXI, que quieren seguir como en el medioevo.
La falta de organización o el estilo de liderazgo, es uno de los caldos de cultivo para el acoso y la violencia psicológica de todo tipo. Para que aquellos que menos valen ("Síndrome de Mediocridad Inoperante" acotado por el Dr.J.L. González de Rivera) y que más patologías personales arrastran (narcisismo, personalidades rígidas o paranoides de difícil adaptabilidad y flexibilidad social…), en definitiva los "trepas" o psicópatas de los que hablan todos aquellos que en los últimos tiempos escriben sobre los nuevos campos de batalla en las sociedades "pacificas" y civilizadas (Heinz Leymann, Mari France Irigoien, Iñaki Piñuel…por citar algunos).
Realmente la Psicosociologia es una disciplina joven. Es en 1995, cuando aparece como tal, siendo la conjunción de Psicologia+Sociologia+Laboral en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y que simplificando mucho sería lo que resulta de los personas cuando se relacionan socialmente, en el trabajo. ¡Tanto no pueden inventar los psicólogos solitos! Existe desde que el ser humano se relaciona trabajando. O sea, desde siempre. Solo que ahora, con la sofisticación tecnológica, verbal y general que caracteriza el siglo actual, afinamos más y pretendemos eliminar, para optimizar los resultados empresariales y sobre todo los humanos.
La estructura de la organización y la organización del tiempo de trabajo producen o minimizan una serie de riesgos psicosociales, que muchas veces requieren un abordaje complejo y desde luego personalizado en cada empresa; o simple como la elaboración de documentación institucional necesaria e imprescindible ,para un correcto desarrollo laboral.
No es aun habitual, que en la empresas de nuestro entorno, se contemplen los riesgos psicosociales, ni en el plan de prevención, ni en la planificación de las actividades preventivas, a pesar de su obligatoriedad por Ley 1995 (Art.15.1). No debería hacerse por obligación, sino simplemente por sentido común. Porque un mal clima laboral no ayuda a la mejora de la producción, sino todo lo contrario. Y el abordaje de los riesgos psicosociales, mejora el clima laboral, la satisfacción y la productividad.
Idoya González
GIG Consultoría Psicosocial
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