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10 de Enero de 2009


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Los últimos estudios demuestran que los trabajadores inmigrantes son trabajadores con alta siniestralidad; conozca las causas y sus repercusiones.
30/06/2008 APM prevención
En primer lugar, hay que decir que tenemos que abordar está problemática de una manera holística, ya que en el fenómeno migratorio convergen cuestiones económicas, sociales, demográfica, etc. Asimismo, debemos tener en alta consideración la contribución que los inmigrantes llegados en la última década han realizado al desarrollo económico español producido desde el año 1996.
En este contexto de crecimiento económico hasta hace un año el Gobierno impulsaba la contratación de cientos de miles de trabajadores extranjeros en sus países de origen. En la actualidad, se ha producido un cambio y el Gobierno empieza a promover la vuelta de los inmigrantes a sus países de origen. La crisis económica es la causa de este cambio radical en la política del Ejecutivo de Zapatero. De este modo, los extranjeros que se vayan voluntariamente podrán cobrar todo el paro en dos entregas, y a cambio, deberán renunciar a sus permisos de residencia y de trabajo, que por otro lado el Gobierno va a dificultar el reagrupamiento familiar.
Por otro lado, hay que considerar que el fenómeno de la inmigración ha surgido en Navarra en la última década, a diferencia del resto de Europa donde ya existía de manera importante. A la hora de abordar el fenómeno debemos tener en consideración una serie de datos como que la tasa de temporalidad, y de desempleo de los inmigrantes es mayor que la de la población navarra. Por otro lado, más de la mitad de los trabajadores ocupados en puestos considerados como no cualificados son inmigrantes. Así, la mayor ocupación de los inmigrantes se da en el sector doméstico, seguido de la agricultura, caza, pesca y construcción.
El riesgo de lesión por accidente de trabajo es más elevado entre los trabajadores procedentes de otros países que en los españoles: Las estadísticas de accidentes de trabajo y un reciente estudio del Observatorio de Salud Laboral y CIBER de Epidemiología y Salud Pública muestra que los inmigrantes tienen el 34 por ciento más de probabilidades de tener un accidente de trabajo mortal - y el 13 por ciento más de accidente no mortal- que un trabajador nativo.
En cuanto a la incidencia de lesiones por accidente de trabajo en trabajadores españoles y extranjeros afiliados a la Seguridad Social en España en 2005 es la siguiente:
Fuentes: Estadísticas de accidentes de trabajo (excluidos régimen especial agrario, mar y autónomo) y afiliados a la Seguridad Social (excluidos régimen especial agrario, mar y autónomos). Ministerio de Trabajo e Inmigración.
Este aumento del riesgo entre los trabajadores no españoles ocurre en el conjunto del país y de manera particular en algunas comunidades autónomas como Aragón o Cataluña, respectivamente, tal como se detalla en un trabajo publicado en el último número de la Revista Española de Salud Pública. La diferencia ya fue señalada en 2006 en otro trabajo publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health.
Esta ya indiscutible situación de mayor riesgo, puede ser explicada por diversas causas. Entre ellas cabe destacar, según un estudio cualitativo coordinado desde la Unidad de Investigación en Salud Laboral de la Universidad Pompeu Fabra, que estos trabajadores ocupan puestos de trabajo en los sectores y las ocupaciones más peligrosas, por sus malas condiciones materiales y de organización (duración de la jornada o turnos).
Así, por ejemplo, un número muy importante de mujeres inmigrantes trabaja en tareas domésticas y de cuidado de personas dependientes, sustituyendo a las españolas (principales encargadas de estas tareas) que se han incorporado al mercado de trabajo, en las cuales están expuestas a riesgos ergonómicos (manipulación de cargas pesadas, posturas forzadas, etc., higiénicos (productos de limpieza, etc.) y psicosociales (exigencias emocionales, problemas de trato aislamiento, monotonía, expectativas, etc.) poco o nada reconocidos y menos aún controlados. Además, estas mujeres trabajan en la mayoría de los casos en la economía sumergida, sin ningún tipo de derechos, además con el factor de que el régimen especial de la Seguridad social de servicio doméstico no establece la declaración de los accidentes de trabajo. Además, estos trabajadores tienen pocas posibilidades de modificar sus condiciones de trabajo, dada la precariedad de su relación laboral, con renovaciones frecuentes de su contrato laboral, cuando este contrato existe.
Las entrevistas a trabajadores inmigrantes realizadas en los estudios sobre las condiciones de seguridad y salud en la población inmigrante indican que su situación de precariedad laboral, en caso de tener contrato, de informalidad o de irregularidad dificulta incluso la declaración de los accidentes. En este sentido, ellos mismos dicen que el acceso a las medidas preventivas es menor.
Por otro lado, otra problemática muy importante desde el punto de vista de la prevención referida a la población inmigrante es el de la vigilancia de la salud, ya que el desconocimiento de las enfermedades de origen tanto por los propios trabajadores como por los profesionales de la salud hacen de ésta un posible riesgo para sus propios compañeros de trabajo y para los sanitarios que los atienden, así como las barreras culturales, idiomáticas y sociales hacen muy difícil la valoración de la aptitud laboral.
Todo ello nos lleva a concluir que los trabajadores inmigrantes constituyen un grupo altamente vulnerable que exige una actuación preventiva urgente. En caso contrario, éstos trabajadores irán perdiendo su salud, y a veces la vida, de manera más rápida que sus homólogos por el simple hecho de haber nacido en otro país.
Otros aspectos muy importantes que ha supuesto la llegada de trabajadores inmigrantes es el cambio en la composición social de la población trabajadora todo ello ha supuesto un claro desajuste entre la estructura organizativa y las características del trabajo.
Por lo tanto, es necesario cultivar la multiculturalidad mediante la modificación de la organización del trabajo y para ello habrá que llevar a cabo una profesionalización de los trabajadores inmigrantes, mediante la estabilidad en los puestos de trabajo, la regularización de las relaciones laborales, la mejora de las condiciones laborales y el aumento de la protección social. Todo esto llevará a una mejora de las condiciones socio- laborales, a una mejora de la calidad de la producción y a una mayor competitividad de las empresas; es decir, hay que construir una relación laboral diferente acabando con elementos negativos como la contratación de trabajadores en situación irregular ya que esto supone una competencia desleal, una merma en la recaudación fiscal y no cotizaciones a la seguridad social además de una desprotección de los derechos de los trabajadores.
Ante todo esto las instituciones públicas deben definir un marco de políticas laborales, migratorias, etc. que tengan en consideración las características estructurales del mercado de trabajo y el mundo de la Globalización.
José Luis Lalinde,| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
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