(saltar al contenido)
10 de Enero de 2009


Portada > Salud Laboral > Documentación > Artículos
Durante 2007 se han registrado en nuestra comunidad 14.287 accidentes laborales, 1096 in itínere, un ascenso de 3,6 por ciento sobre el año anterior. Sin embargo, el índice de incidencia se ha mantenido similar al 2006. Los incrementos observados en el número de accidentes hay que referirlo a un importante incremento de población trabajadora, mil trabajadores más.
17/09/2008 Instituto Navarro de Salud Laboral (INSL)
Han disminuido los índices en todos los sectores, excepto en Servicios. Destaca por segundo año consecutivo, el importante descenso del índice en Construcción. Además, es de destacar el espectacular descenso de los accidentes mortales en jornada de trabajo, nueve frente a diecinueve, con sólo dos accidentes mortales más en "in itínere" con respecto al año anterior, siete frente a cinco.
Los accidentes "in itínere" suponen un 8,3 por ciento en relación a los ocurridos en jornada de trabajo. Por cada doce accidentes de trabajo ocurrió uno in itínere. Además, más de la mitad se producen en empresas de cincuenta o menos trabajadores, casi la cuarta parte en trabajadores con menos de tres meses de antigüedad, el veinte por ciento en colectivos mas vulnerables, como jóvenes y mayores de cincuenta y cinco años y la razón hombre /mujer va disminuyendo a lo largo de los años, así como la relación fijo/temporal. Los sufridos por trabajadores emigrantes, un diez por ciento de la población trabajadora) representan un veinte por ciento del total, siendo cuatro mortales de los nueve registrados, es decir, un cuarenta y cuatro por ciento de los mortales.
Factores de inserción sectorial, ocupacionales sumados a factores culturales, idiomáticos o adaptativos podrían subyacer en este exceso de siniestralidad. Para encuadrar estos datos es interesante comparar los indicadores de siniestralidad de Navarra con el conjunto del Estado Español. Podemos decir que, desde el año 2002, los Índices de incidencia globales de AT de Navarra presentan valores inferiores a los del conjunto del estado. Según este indicador en 2007, Navarra presenta un índice de 56,1 frente al 58,2 de la media nacional. El Índice de incidencia (por mil trabajadores) de AT graves en Navarra en el año 2007 es similar al de España y el Índice de incidencia de AT mortales es claramente inferior al del estado (3,8 frente a 5,3). Los índices sectoriales de Navarra son inferiores a los de España en los tres sectores, excepto en agricultura (desde el año 2003).
Valorando la evolución en Navarra de estos AT a lo largo del periodo 1994-2007 y teniendo en cuenta los índices de incidencia, se observa en los accidentes con baja en jornada de trabajo una positiva tendencia descendente para todos los grados, incluidos los mortales. Los índices de incidencia de AT mortales en el 2007 (3,8 por 100.000 trabajadores) son similares a la media de la UE-15. En relación a los accidentes in itínere, estos índices siguen una tendencia ascendente estabilizándose a partir del año 1999. Con respecto a los accidentes in itínere graves y mortales la tendencia también es descendente, con una importante caída en 2006, sobre todo de los mortales, coincidiendo con la entrada en vigor del sistema de conducción por puntos.
A pesar de esta evolución positiva, las cifras todavía son preocupantes. En ningún caso es admisible una actitud fatalista o resignada frente a esta lacra social y considerar la inseguridad laboral como el precio a pagar por el desarrollo económico o el progreso. Acudir al trabajo no puede significar jugarse la vida o la integridad física. Uno de los problemas de la siniestralidad laboral radica en la inadecuada distribución de los recursos y en la ineficiente ordenación del sistema preventivo. En este sentido, Murcia, Navarra y País Vasco son las comunidades autónomas que más recursos invierten en reforzar las políticas preventivas y en garantizar la seguridad y salud de sus asalariados.
Existen datos que confirman en nuestra comunidad un aceptable nivel en calidad de vida laboral, pero los dos retos que tiene planteados el mundo del trabajo desde la Prevención de riesgos y Salud laboral es la disminución de la siniestralidad y la mejora continua y progresiva de los niveles de calidad y bienestar de los trabajadores, uno de cuyos componentes esenciales es un entorno laboral sano y seguro.
El contexto socioeconómico, en el cual están insertas las empresas e instituciones, y que caracteriza el mercado de trabajo y la estructura productiva en nuestra comunidad es claramente ventajoso y demuestra unos indicadores privilegiados, fruto del esfuerzo colectivo de todos los actores del mundo del trabajo y de políticas de concertación social facilitadoras. También la última década ha sido especialmente decisiva en la consolidación de las posibilidades de nuestro sistema preventivo, pero todavía queda camino por recorrer. En este tiempo, en Navarra, se ha observado un incremento generalizado de los recursos existentes, de las actividades de información y formación así como de los procedimientos de consulta y participación. Sin embargo, la cobertura real de las actividades preventivas todavía no es suficiente respecto a las necesidades de las empresas. Superada esta fase, es preciso abrir un debate sobre cómo elevar la eficacia y la calidad del sistema de prevención de riesgos laborales.
Páginas: 1 | 2 |
| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal