(saltar al contenido)
02 de Diciembre de 2008


Portada > Tecnologías de la Información > Documentación > Artículos
La tendencia es imparable. El modelo web 2.0 ha convertido al usuario en el centro de la acción siendo éste quien aporta los contenidos. En este escenario las empresas experimentan con las últimas técnicas de comunicación y marketing.
05/11/2007 CEIN
Mucho se está escribiendo estos días sobre la defunción de la llamada web 2.0, pero poco sobre qué modelo ocupará la vacante. Recordemos que el término web 2.0 fue acuñado por el editor y especialista en Internet Tim O´Reilly para denominar la tendencia tecnológica que facilita a los usuarios la participación en Internet. Fenómenos mediáticos como Flikr (www.flikr.com), la web para colgar y compartir fotos o el omnipresente Youtube (www.youtube.com), cuyo reclamo "broadcastyourself" invita al usuario a publicar sus propias grabaciones, constituyen buen ejemplo de su esencia.
La web 2.0 sitúa al usuario en el centro de la acción, siendo éste quien construye y dota de contenidos a la red. Sin embargo, el número de internautas es finito, y si hasta ahora la curva de vida de estos productos tendía al alza, su crecimiento se ha ralentizado. Lo natural en estas ocasiones sería esperar una muerte progresiva. Sin embargo, esta vez no será así.
¿Por qué? Sencillamente, por los beneficios. En estos dos últimos años, los internautas han generado más conocimientos y contenidos que todo lo que se había escrito hasta ahora en dos mil años de historia escrita. Jamás antes se había dicho tanto sobre tantos temas. Por supuesto, este "saber" ha sido capitalizado con éxito por algunas empresas muy fuertes, como Google, y otras que desde el anonimato y con modestia han prestado atención.
Los usuarios han desnudado sus almas revelando sus secretos y quienes han estado atentos, han captado los pequeños matices. Fíjense en las fotos publicadas en Flikr. Sus usuarios, al tiempo que contribuyentes, han visitado sitios maravillosos. Los tags o palabras clave que generan sus imágenes revelan sus destinos mientras los comentarios les han dado la razón a las compañías de viajes que sabiamente ajustaban sus ofertas turísticas a las preferencias de estos internautas viajeros.
La industria fotográfica sólo ha tenido que escuchar los cientos de críticas o alabanzas a sus máquinas de fotografía para seguir, mejorar o abandonar determinados modelos. Por no hablar de la industria del webcasting, la evolución de la cámaras de video a webcams, o el laureado IPoD que permite bajarse contenidos de tipo podcast. Una excelente oportunidad para quienes han sabido "escuchar".
No obstante, nuevas oportunidades están por llegar. Si los pronósticos no se equivocan, en breve se confirmará que la siguiente etapa la protagonizarán las empresas. Serán ellas, como hasta ahora los usuarios, quienes aporten los contenidos a la red, "el yo empresa". Por ejemplo, compañías del sector audiovisual para difundir sus propios contenidos a la carta. La empresa dotará de medios y argumentos para incitar a la clientela a actuar; el patrocinio de una parte del cliente para una mayor fidelización del resto.
Se invierte así la fórmula y aterrizamos en la web 2.0 empresarial, un modelo basado en la fidelización, donde la empresa puede poner en práctica lo aprendido del comportamiento de la web 2.0.
Si su compañía ha de replantearse su presencia en Internet le recomendamos que tenga en cuenta las siguientes recomendaciones: emplee una URL sencilla y fácil de recordar, consiga un número elevado de paginas indexadas en motores de búsqueda, valide el código para lograr mejores resultados en buscadores, una red de enlaces, votos de los clientes actuales, consiga que lo mencionen, a poder ser positivamente, y haga que le concedan estrellitas por accesibilidad. En definitiva, consiga que sus clientes participen.
Aitor González van der Slyus
Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra, CEIN
| ir a artículos | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal