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02 de Diciembre de 2008


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Las TIC pueden mejorar su negocio revisando los procesos hasta llegar al éxito en resultados. Conozca cómo.
21/11/2007 Novalia
El desarrollo de las TIC en los últimos años ha posibilitado la creación de productos y servicios innovadores, a menudo desde empresas de reciente creación. Se ha ido configurando así una oferta en cierto sentido paralela al mercado tradicional que en ocasiones obliga al cliente a decidir entre decantarse por un proveedor tradicional o solicitar sus servicios a una empresa "puntocom". Y es que todavía es difícil encontrar proveedores tradicionales que incorporen de un modo natural soluciones TIC a su catálogo con el fin de complementar o renovar su oferta.
Esta heterogeneidad entre proveedores TIC y proveedores tradicionales tiene, en muchas ocasiones, su paralelismo en el uso que sus clientes realizan de las TIC. Así, es habitual que las TIC soporten proyectos innovadores, pero resulta más difícil su incorporación a proyectos establecidos , que suelen ser, en definitiva, los que generan el grueso del negocio de las empresas. Parece, de hecho, que las nuevas tecnologías son el vehículo apropiado para los nuevos negocios, y no deja de ser cierto. Pero esta premisa genera, inconscientemente, una conclusión errónea: "si las TIC son apropiadas para la llamada "nueva economía" ...no deben serlo para mi negocio tradicional".
Nada más lejos de la realidad: si las TIC facilitan, simplifican u optimizan los procesos a los que se aplican, ¿no deberíamos comenzar por estudiar su posible contribución a los procesos centrales de nuestro negocio? Una revisión de los proyectos consolidados puede dar lugar a grandes innovaciones o, cuando menos, a mejoras de grado. Y esta es, me atrevería a decir, la vocación original de las TIC: contribuir a la mejora de los procesos que han venido a consolidarse como nucleares en cada negocio. Desde este punto de vista, la revisión de cada negocio a la luz de las posibilidades TIC permite redefinir algunos procesos o adoptar nuevos enfoques estratégicos posibilitados por la tecnología.
Pongamos por caso un negocio estable de larga tradición como lo es el de la formación. Las TIC han permitido nuevas líneas de negocio como es el caso de la formación on-line o elearning. Así, muchos proveedores de formación han ampliado su oferta con un catálogo de cursos on-line. En estos casos, las TIC han posibilitado la creación de nuevas lineas de negocio o, como en el caso la Universitat Oberta de Catalunya y otros centros, la creación de empresas destinadas a la exclusiva explotación de las nuevas posibilidades tecnológicas. Esta aplicación de la TIC supone una innovación radical en productos y servicios, de tal modo que éstos no existirían sin el concurso de la TIC. Pero la gran potencia de las TIC en el ámbito empresarial no está tanto en la generación de nuevas empresas y nuevos negocios, sino en su aplicación transversal a todos los ámbitos de la empresa para obtener una serie de mejoras de grado que, a través de sus sinergias, apalanquen el negocio. Así, en el ámbito de la formación, las TIC permiten una serie de mejoras que, sin suponer un cambio estratégico radical, mejoran el posicionamiento de las empresas como resultado de la optimización de los procesos y, en consecuencia, de los recursos necesarios.
Las nuevas herramientas de comunicación e intercambio, por ejemplo, complementan y optimizan los procesos de comunicación presenciales, facilitan un acceso más amplio a los recursos y llegan a redefinir las funciones docentes optimizando el tiempo de trabajo de profesores y alumnos. Estos y otros desarrollos de soporte a la docencia presencial no son, aparentemente, tan radicales como otros proyectos TIC, pero apalancan negocios consolidados, por lo que contribuyen más, en términos absolutos, a la mejora de la cuenta de resultados.
Mi reflexión final es, por tanto, una invitación al lector para que descubra el potencial que las TIC tienen para la mejora de su negocio ordinario, revisando los procesos que lo configuran, en pos de una innovación quizás poco brillante, pero muy efectiva en términos de posicionamiento y resultados.
Mariano Bailly-Baillière
Novalia
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