(saltar al contenido)
02 de Diciembre de 2008


Portada > Tecnologías de la Información > Documentación > Nociones básicas
Puede ser un nuevo programa, la última directiva europea o una canción del grupo más alternativo, pero usted desea traerlo desde Internet y guardarlo a buen recaudo en su disco duro.
16/08/2004 consumer.es
No es complicado. A fin de cuentas, descargar algo resulta tan sencillo como hacer clic con el ratón sobre un enlace que lleve directamente al elemento escogido. Pero, el amplio abanico de ítems ofertados para su libre descarga en Internet llena de pequeños matices un acto que debería ser automático.
¿Qué se puede descargar?
Todo lo que admita ser digitalizado: textos, vídeos, sonidos o fotografías, en cualquiera de los múltiples formatos en que se pueden codificar.
La mayoría de elementos a descargar están disponibles desde páginas web y acceder a ellos resulta tan sencillo como hacer clic. La mayoría de ocasiones el proceso se limita a indicarle al computador dónde debe guardar el archivo. No obstante, este proceso dista de ser perfecto. La conexión puede cortarse cuando apenas falten unos minutos y echar por tierra varias horas de descarga. Por eso es muy recomendable instalar un programa que gestione las descargas, entre los que Go!zilla es uno de los más conocidos.
La mayor virtud de estas aplicaciones es su capacidad de retomar la descarga desde el punto en que se haya cortado, con lo que permite traer un documento de gran tamaño en diferentes momentos. Además, las descargas se pueden programar para que comiencen y se detengan a horas determinadas. De esta manera, se aprovecha para este proceso las horas nocturnas, donde las tarifas telefónicas son más económicas y la Red está menos saturada.
La descompresión, necesaria
Lo que se descarga rara vez suele venir listo para su uso, es necesario descomprimirlo. Y es que en Internet el ancho de banda vale su precio en oro. El caudal de información que puede recibir un internauta cada segundo se parece mucho más a un arroyo en sequía que a una rambla en plena temporada de lluvias. Un ejemplo: para trasvasar el equivalente a un disquete con un módem convencional en condiciones ideales son necesarios seis minutos y para un CD-ROM harían falta 43 horas. Por eso se intenta ajustar al máximo el tamaño de los documentos a descargar. Los archivos comprimidos ocupan menos, pero no se pueden usar tal cual, deben descomprimirse con una aplicación adecuada.
Si el programa descompresor está instalado en el equipo, el proceso resulta tan sencillo como hacer doble clic sobre el elemento y seguir los pasos que indica la pantalla.
Las webs, difíciles de guardar
Guardar una página web en su totalidad es más complicado. A diferencia de un documento de Word en el que todo se almacena en un único archivo, una página web tiene múltiples elementos distintos que se guardan por separado y que sólo el programa navegador engarza a la hora de mostrar. Por eso, a la hora de guardar el resultado dista mucho del diseño original, ya que se han suprimido las fotografías y otros elementos multimedia.
La quinta versión del Explorer sí permita guardar una página web con todos sus elementos. Para ello sólo habrá que indicar al equipo que lo que se desea almacenar es una "página web completa".
Sin embargo, para hacerse con un sitio web entero deberá instalar un navegador offline. Sitios como Softonic o Tucows ofrecen varios, pero uno de los más conocidos es Offline Explorer Pro. Su labor es hacer una copia en su disco duro de todo lo que encuentre en una web. Se trata de una vía excelente para leer documentos extensos sin tener que abonar permanentemente la conexión telefónica. Pero, no se complique, si lo único que desea es guardar una fotografía que aparece en una web haga clic sobre ella con el botón derecho (si es un PC) o mantenga el clic (si es Macintosh) y escoja "Guardar imagen como...".
No todo se puede guardar
Un apunte importante. No todos los documentos que se encuentran en Internet se pueden descargar al ordenador, ciertos vídeos y sonidos no permiten que el internauta los guarde. Es lo que se conoce como streaming. El documento en su totalidad no está en ningún momento en el disco duro del usuario, sino que se reproduce a medida que se descarga.
Es el sistema empleado por la mayoría de televisiones y radios online ya que consiguen así dos objetivos: la reproducción se agiliza porque no se espera a que todo el contenido se haya trasvasado y, al mismo tiempo, el internauta no accede a una copia digital (y por tanto, fácil de duplicar y distribuir) del contenido. Lo que se va recibiendo es almacenado de forma efímera y acaba por borrarse sin que en ningún momento haya estado completo en el computador.
Páginas: 1 | 2 |
| ir a nociones básicas | recomiende este contenido | acceso a asesoría | versión para imprimir |
|© Copyright, Centro Europeo de Empresas e Innovación de Navarra. Aviso Legal